One Health y farmacéutica sostenible: cuando la salud se convierte en una inversión sistémica

La salud global ya no es únicamente una cuestión sanitaria: es un asunto económico, social y medioambiental que incide directamente en la estabilidad de los sistemas. En los últimos años, este cambio de perspectiva ha encontrado una síntesis en el enfoque One Health, que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y medioambiental.
No se trata solo de tratar enfermedades, sino de comprender sus causas y prevenirlas, actuando sobre los factores que las generan: ecosistemas alterados, cadenas alimentarias e interacciones entre especies. En 2026, con motivo del Día Mundial de la Salud, la Organización Mundial de la Salud reiteró la necesidad de una financiación coordinada y sostenible para transformar este enfoque en acciones concretas.
Los datos ayudan a comprender la magnitud del fenómeno: alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal y el 75 % de las enfermedades emergentes es de origen zoonótico. La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la dimensión sistémica de estos riesgos, con impactos sanitarios y económicos sin precedentes. En este contexto, la salud ya no puede considerarse exclusivamente un coste, sino un elemento central de la estabilidad económica.

Famiglia che si prende cura di animali

Prevención y rentabilidad económica

En los últimos años ha surgido con creciente claridad una relación directa entre la inversión en prevención y la reducción de los riesgos sistémicos. Actuar de forma preventiva permite:

  • reducir el riesgo de nuevas pandemias,
  • reforzar la estabilidad económica
  • proteger los sistemas alimentarios

Esta lógica es coherente con la inversión de impacto (impact investing): asignar capital hoy para generar beneficios económicos y sociales a largo plazo, reduciendo al mismo tiempo la exposición a shocks globales.
Algunas evidencias ayudan a cuantificar el valor económico de la prevención. Según la World Organisation for Animal Health, reforzar los sistemas de prevención requeriría inversiones relativamente moderadas, frente a unos retornos económicos potencialmente significativos, mientras que las pérdidas derivadas de enfermedades de origen animal se estiman en cientos de miles de millones de dólares cada año.
Sin embargo, pese a su potencial, las inversiones siguen siendo limitadas. Esta brecha entre la evidencia disponible y los recursos asignados pone de relieve un espacio relevante para el capital orientado a la sostenibilidad, capaz de contribuir a la resiliencia de los sistemas a largo plazo.

One Health como marco de análisis ESG

El enfoque One Health ofrece un marco especialmente coherente con la integración de los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Las evidencias más recientes muestran cómo las inversiones en este ámbito pueden generar beneficios a distintos niveles:

  • sanitario, contribuyendo a la prevención de pandemias y a la lucha contra la resistencia antimicrobiana
  • económico, reduciendo los riesgos sistémicos y reforzando la resiliencia de los sistemas productivos
  • medioambiental, apoyando la protección de la biodiversidad y de los ecosistemas

Desde esta perspectiva, la salud se convierte en un indicador transversal de la calidad y sostenibilidad de los sistemas económicos, así como en un elemento cada vez más relevante en la evaluación de riesgos a largo plazo.

El papel del sector farmacéutico

En el sector farmacéutico, la integración de los factores ESG se traduce en una atención creciente a cuestiones como:

  • acceso a medicamentos
  • la seguridad y calidad de los productos
  • la gestión de los impactos medioambientales a lo largo de la cadena de valor
  • la reducción de la dispersión de principios activos en el medioambiente
  • la lucha contra la resistencia antimicrobiana.

Estos aspectos adquieren también una relevancia creciente en el ámbito de la evaluación ESG de las empresas, influyendo tanto en su sostenibilidad como en su capacidad para gestionar riesgos de largo plazo.

Inversión pública y papel de las instituciones

El cambio de paradigma afecta tanto al sector privado como al público. Las principales organizaciones internacionales —entre ellas la OMS, la FAO, el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente y la World Organisation for Animal Health— están trabajando para integrar cada vez más el enfoque One Health en las políticas públicas y en las estrategias de desarrollo.

En esta línea se enmarcan, por ejemplo:

  • las iniciativas para reforzar los sistemas sanitarios y agroalimentarios
  • los programas dedicados a la prevención de zoonosis
  • las estrategias para combatir la resistencia antimicrobiana

Se trata de intervenciones que, aunque parten de enfoques distintos, comparten un objetivo común: reforzar la prevención y aumentar la resistencia de los sistemas sanitarios y económicos.

El papel de las finanzas responsables

Si One Health invita a entender la salud como un sistema interconectado, las decisiones de inversión también están llamadas a evolucionar en esa misma dirección. En este contexto, las finanzas responsables encuentran una coherencia natural con este paradigma.

En el proceso de selección de emisores adoptado por Etica Funds, el análisis ESG se integra con el análisis financiero, con el objetivo de identificar las entidades más sólidas también desde el punto de vista de la sostenibilidad. En particular, en el sector farmacéutico la atención se centra en aspectos relevantes como las políticas de acceso a los medicamentos y la asequibilidad económica de los productos, la seguridad y calidad de los medicamentos, así como las iniciativas para reducir el impacto medioambiental de la producción y combatir la resistencia antimicrobiana.

En esta misma línea se sitúa también la adhesión de Etica Funds a la campaña Access to Medicine (ATM), promovida por una red de inversores internacionales para incentivar a las empresas a integrar en sus estrategias los temas relacionados con el acceso a los medicamentos.

Las finanzas responsables no se limitan a mitigar riesgos, sino que contribuyen activamente a orientar el desarrollo hacia modelos más resistentes, equitativos y sostenibles a largo plazo.

Léanse las Advertencias legales.

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