Informe sobre riesgos globales 2026: aumentan los riesgos geopolíticos y económicos, el medioambiente y la IA tienen una influencia importante a largo plazo

El clima de incertidumbre internacional y geoeconómica se confirma como una constante según la edición 2026 del Informe sobre riesgos globales, el estudio elaborado por el Foro Económico Mundial (FEM), que se basa en las opiniones de más de 1300 líderes y expertos de todo el mundo, pertenecientes al mundo académico, empresarial, gubernamental, a organizaciones internacionales y a la sociedad civil, así como a algunos órganos del propio FEM. Las expectativas de los encuestados reflejan esta situación: el 50 % prevé un contexto turbulento en los próximos dos años, porcentaje que asciende al 57 % si se tiene en cuenta la próxima década. Otro 40 % y un 32 %, respectivamente, consideran que las perspectivas globales son inestables en horizontes temporales de dos y diez años, mientras que solo el 1 % espera un contexto tranquilo en ambos periodos.

global risk report 2026

 

Unos equilibrios internacionales cada vez más frágiles

La disminución de la transparencia y del respeto al Estado de derecho, unida al aumento del proteccionismo, está poniendo a dura prueba relaciones internacionales consolidadas, el comercio y las inversiones, al tiempo que incrementa la propensión al conflicto.

Hoy en día, la confrontación geoeconómica se sitúa como la principal preocupación mundial: el 18 % de los encuestados la señala como el riesgo más probable de desencadenar una crisis significativa en 2026, ganando dos posiciones con respecto al año pasado. Le siguen el conflicto armado entre Estados (14 %), los fenómenos climáticos extremos (8 %) y, empatados, la polarización y la desinformación (7 %).

global risk report 2026

 

Riesgos globales a corto plazo (horizonte de 2 años)

El panorama se mantiene básicamente estable incluso si se adoptan horizontes temporales diferentes. En los próximos dos años, los riesgos económicos, considerados en su conjunto, muestran los mayores aumentos en la clasificación a corto plazo, con la confrontación geoeconómica confirmándose como el primer puesto, con un salto de ocho posiciones con respecto a 2025. La recesión económica y la inflación también han subido ocho posiciones, hasta el puesto 11 y 21, respectivamente, mientras que el estallido de la burbuja especulativa asciende siete posiciones, hasta alcanzar el puesto 18.

El informe también destaca la creciente importancia de los riesgos no estrictamente económicos. El aumento exponencial de la polarización social y política ejerce una presión cada vez mayor sobre los sistemas democráticos, poniendo a prueba la resiliencia institucional y la confianza de la opinión pública.

Se impone cada vez más una narrativa de «las calles contra las élites», que alimenta la desilusión hacia las instituciones y una sensación de exclusión de los procesos de toma de decisiones. En consecuencia, crece el escepticismo sobre la eficacia real de la política para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. No es de extrañar que los encuestados hayan señalado la desigualdad como el riesgo global más interconectado por segundo año consecutivo, seguido de cerca por la recesión económica.

Paralelamente, la desinformación y la mala información ocupan el segundo lugar en el bienio, justo por debajo de la confrontación geoeconómica, creando un círculo vicioso que, según el FEM, contribuye a ampliar la brecha entre las clases y a intensificar la fragmentación social. En este contexto, las nuevas tecnologías, y en particular la inteligencia artificial, añaden elementos críticos adicionales, acentuando la complejidad del panorama global.

Rischi globali classificati per gravità, a breve termine (2 anni) e a lungo termine (10 anni)

 

Los resultados del informe sugieren que se está dando una prioridad cada vez mayor a los riesgos no medioambientales frente a los medioambientales en comparación con años anteriores. En las previsiones para los próximos dos años, la mayoría de los riesgos medioambientales han descendido en la clasificación: los fenómenos meteorológicos extremos han descendido del segundo al cuarto puesto y la contaminación del sexto al noveno. El cambio crítico de los sistemas terrestres y la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas también han descendido siete y cinco posiciones respectivamente.

La perspectiva a largo plazo (horizonte de 10 años)

A largo plazo, los riesgos medioambientales mantienen su posición como los riesgos más graves: los fenómenos meteorológicos extremos se sitúan como el riesgo más grave, seguidos de la pérdida de biodiversidad y los cambios críticos en los sistemas terrestres. Las consecuencias de la alteración medioambiental se reflejan a nivel mundial también en el plano social: no es casualidad que la desigualdad y la polarización ocupen el séptimo y el noveno lugar, respectivamente, entre los riesgos más temidos de la próxima década. Justo por debajo del podio aparecen riesgos de naturaleza tecnológica, pero estrechamente relacionados con los ámbitos económico y social: la desinformación y la mala información en cuarto lugar, los resultados negativos de la inteligencia artificial en quinto lugar y la inseguridad cibernética en octavo lugar.

Los resultados negativos de la inteligencia artificial, tanto en lo que respecta al empleo como al impacto en la sociedad en general, registran el mayor aumento en la clasificación de riesgos a lo largo del tiempo, pasando del puesto 30 en las perspectivas a dos años al 5 en las proyecciones a diez años. Por el contrario, los resultados negativos de las tecnologías de vanguardia, como la biotecnología, muestran un aumento más moderado, pasando del puesto 33 en la clasificación a dos años al 25 en la clasificación a diez años.

Distribuzione dei punteggi di gravità dei rischi a breve (2 anni) e a lungo termine (10 anni): Conseguenze negative delle tecnologie di intelligenza artificiale Effetti negativi, intenzionali o non intenzionali, dei progressi dell’intelligenza artificiale e delle tecnologie correlate (inclusa l’IA generativa) su individui, imprese, ecosistemi e/o economie.

Geopolítica en transformación

Según el informe, el 68 % de los encuestados prevé que en los próximos diez años el contexto político mundial será un «orden multipolar o fragmentado, en el que las potencias medianas y grandes compiten, definen y aplican normas y reglas regionales», lo que supone un aumento de cuatro puntos porcentuales con respecto al año pasado. Solo el 6 % considera probable un fortalecimiento del anterior orden internacional unipolar liderado por los Estados Unidos.

Scenario politico globale «Quale delle seguenti opzioni descrive meglio l’ambiente politico globale per la cooperazione sui rischi globali tra 10 anni?»

 

En este contexto, el FEM destaca que surgen preguntas urgentes sobre la capacidad de la comunidad internacional para abordar retos comunes como el cambio climático, la salud global y la estabilidad económica, además de generar el crecimiento local necesario para la prosperidad y la estabilidad de los distintos países. En este contexto en constante evolución, el liderazgo global y los valores que guiarán la próxima fase de la cooperación internacional siguen siendo cuestiones sin resolver.

Las finanzas éticas como motor del cambio

La XXI edición del Global Risks Report confirma una vez más que el cambio climático y los fenómenos extremos relacionados con este siguen siendo uno de los retos más urgentes a los que hay que hacer frente, sobre todo a largo plazo. El coste de las catástrofes naturales es cada vez más elevado y va mucho más allá de la dimensión económica.

Según los datos más recientes, los fenómenos extremos relacionados con el clima han provocado pérdidas económicas estimadas en 738 000 millones de euros en los 27 Estados miembros de la Unión Europea entre 1980 y 2023, de los cuales más de 162 000 millones solo entre 2021 y 2023.

Con la aceleración del cambio climático, los costes siguen aumentando: las pérdidas económicas medias anuales asociadas a fenómenos climáticos extremos en el periodo 2020-2023 son 2,5 veces superiores a las del decenio anterior (2010-2019). Este es el dramático balance que traza la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) en su informe 2025, que pone de relieve que la emergencia climática es ahora también una cuestión económica estructural.

En este contexto, como sociedad de gestión de ahorros que ofrece exclusivamente fondos de inversión éticos y responsables, llevamos tiempo insistiendo en la necesidad de un cambio de rumbo inmediato. En esta perspectiva, las finanzas pueden y deben desempeñar un papel crucial a la hora de favorecer un cambio de paradigma, fomentando inversiones destinadas a favorecer los procesos de transición energética.

Las finanzas éticas pueden contribuir de manera concreta a combatir el fenómeno del cambio climático precisamente porque son capaces de orientar el capital hacia una economía de bajo impacto medioambiental, integrando los riesgos climáticos en las decisiones de inversión y en las estrategias de gestión.

Se ruega leer las Notas legales.

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